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ENFERMEDAD POR DESCOMPRESIÓN 22 enero, 2008

Posted by J. G. R. in 4. Monografías.
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La famosa “enfermedad por descompresión” también es llamada “enfermedad de los buzos”. Científicos movidos por la curiosidad de esta enfermedad han investigado cómo los animales marinos son capaces de contrarrestar esos efectos y no padecer esa enfermedad.
Esta enfermedad es causada en el hombre por la absorción de N2 a partir de una fuente de aire comprimido. Durante los buceos la fuente de aire comprimido mantiene la presión del aire en los pulmones a un nivel lo suficientemente alto para igualar la presión del agua a cualquier profundidad, y así se evitaría el colapso pulmonar. Esa elevación de la presión total en los pulmones también implica que se eleven los niveles de la presión parcial de los gases pulmonares. Nos centraremos en el N2 alveolar el cual puede elevarse desde 0.8 atm hasta 5 atm, incluso 10 atm en la profundidad.
Cuando una persona comienza a bucear, sus tejidos están en equilibrio con la presión parcial alveolar de N2;  en la profundidad aumenta la cantidad de N2 que se disuelve en la sangre y otros tejidos, porque la presión parcial inicial del gas en los tejidos es menor que la nueva presión parcial alveolar mantenida por la fuente de aire comprimido. En caso de que el buceo se prolongue lo suficiente, la sangre y otros tejidos disolverán suficiente N2 para alcanzar la misma presión parcial pulmonar.
Esta enfermedad es habitual cuando se produce una emergida brusca del agua, en la que la persona “se descomprime”. Lo que realmente ocurre es que la presión parcial de nitrógeno cae de forma brusca a su nivel habitual y la sangre y otros tejidos cargados de nitrógeno comienzan a perder nitrógeno en el aire pulmonar. Se han descritos unos síntomas relacionados con esta enfermedad, debido a las burbujas que se crean en el organismo. Esas burbujas de gas comienza en principio siendo una gota de gas diminuta en la que van difundiendo gases hasta convertirse en una burbuja visible.Como hemos dicho antes hay unos síntomas descritos, uno de ellos que es el más común, es el dolor pulsátil en las articulaciones y músculos de piernas y brazos. Pero expertos, comentan que ese es el síntoma menos grave, porque también nos encontramos con desajustes neurológicos, como parálisis y problemas respiratorios, incluso circulatorios. Para evitar estos problemas los buzos deben regresar a la superficie acuática gradualmente.Esta enfermedad no se daría en individuos que realizaran el buceo en apnea ya que llevaría una carga limitada de nitrógeno, aunque si existe la posibilidad de padecerla en caso de que se sumergiera repetidamente y el tejido no le diera tiempo a recuperarse. En el caso de los mamíferos marinos, llevarían a cabo también el buceo en apnea, con el que consiguen la ventaja de no padecer la enfermedad. Gracias a sus características estructurales de sus pulmones y de su tórax evitan el aumento en sangre y demás tejidos, de gases indeseados. Ayudados también por el colapso alveolar, el aire quedaría comprimido solo en la zona de conducción. Con todo esto, consiguen que el nitrógeno salga de los pulmones causando problemas, pero conlleva un precio que es también la retención de oxígeno en la cavidad pulmonar sin que salga a la sangre o a los tejidos.


Ese oxígeno del que hemos hablado que queda retenido, podría verse como un posible beneficio del secuestro pulmonar en los buceos profundos. Ese secuestro pulmonar, en principio se veía como ventajoso en cuanto al nitrógeno porque no permitía su transferencia a la sangre y a los tejidos. Y por consiguiente era algo negativo, que se había dado como un problema colateral, el secuestro del oxígeno. Pero en realidad, investigadores nos han dado una explicación, tras años de investigación con determinadas especies, en la que el secuestro de oxígeno no sería negativo, sino positivo.
A medida que el animal asciende a la superficie al finalizar un buceo profundo, la presión total en los pulmones disminuye al producirse la expansión pulmonar. La presión parcial de O2 en los pulmones, por consiguiente, disminuye a medida que el animal asciende. Si los pulmones hubieran entregado la mayoría de su oxígeno al cuerpo durante el buceo, la presión parcial de este gas en los pulmones caería en forma brusca hasta valores cercanos a cero durante el ascenso al finalizar el buceo. Estaríamos hablando que aún quedando muchos metros para poder volver a respirar, podría producirse en el animal una inconsciencia o consecuencias peores.Estas observaciones sugieren que es importante para los pulmones retener una parte importante de oxígeno durante el buceo profundo. Así, el colapso pulmonar puede ser un mecanismo para prevenir el riesgo de inconsciencia durante el ascenso, al asegurar que en los pulmones permanezca suficiente oxígeno como para mantener aceptablemente alta su presión parcial durante la expansión pulmonar.

Ana Ruiz Cabrera
 

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