La Patagonia Argentina 22 Enero, 2008
Posted by J. G. R. in 6. Paraísos Naturales.add a comment
Encontrándonos con el Atlántico Sur, la llanura del litoral patagónicoforma un sinuoso conjunto de golfos, bahías y caletas.Una intrincada costa en la que destacala Reserva de Península de Valdéspor poseer un ecosistema único en fauna marina.
Llanura del litoral patagónico
Golfo Nuevo
A ambos lados del pasillo de tierra que une la península con el continente, se divisan los golfos Nuevo y san José, siempre sobrevolados por cientos de aves que se dirigen a la isla de los Pájaros.Gaviotas cocineras, biguás, garzas, cormoranes, ostreros y patos crestones acompañan al silbido del viento con un frenético concierto de cantos desacompasados.
Isla de los Pájaros
Biguases
Garzas
Cormoranes
Pato crestón
Puerto Pirámides es único núcleo urbano de la zona y sus instalaciones están dirigidas al ecoturismo. Desde q zarpan embarcaciones tripuladas con por biólogos expertos en el comportamiento de cetáceos, con el objetivo de que los turistas conozcan de cerca la ballena franca austral, que puede medir hasta los 18 metros de longitud.
Ballena franca austral
Cada año, estos imponentes vertebrados regresan a este rincón del mundo entre los meses de julio y diciembre en busca de aguas tranquilas y poco profundas para aparearse, dar a luz y amamantar a sus crías. En este mismo enclave, durante la primavera y el verano, las orcas enseñan a sus cachorros cómo vara para cazar, un espectáculo que no se repite en ningún otro lugar del mundo. Mientras tanto, despreocupados del peligro, importantes colonias de pingüinos de Magallanes, lobos y elefantes marinos descansan en las apacibles playas de dunas.
Pingüino de Magallanes
Entre la costa y los Andes se extiende una inmensa llanura, en la que Darwin dijo sentir una poderosa sensación de placer a pesar de la soledad. El uniforme horizonte de la meseta desaparece a los pies de la gran cordillera sudamericana. Allí se encuentra el Calafate, la capital de la provincia de Santa Cruz.
El Calafate
La ciudad toma el nombre de un arbusto que en primavera cubre de flores la estepa, y de cuyos frutos se elaboran dulces y licores típios.
La tundra patagónica
En las proximidades de la ciudad, los majestuosos cóndores planean sobre las grandes praderas del Parque Nacional Los Glaciares, en las que se mueven libremente ñandúes, zorros rojos y guanacos.
Zorro rojo
Ñandú
Guanaco
Este espacio natural se caracteriza por sus maravillas geológicas, como el imponente macizo de piedra granítica de Fitz Roy, que alcanza una altura de 3.375m. En cumbres más bajas nacen 47 glaciares que transportan lentamente toneladas de nieve hasta los lagos Viedma y Argentino.
Fitz Roy
Como en otros puntos del planeta, el destructivo resultado del calentamiento global también se deja notar en estos gigantes de hielo. Los descendientes de los amerindios tehuelches comprueban con pesar los drásticos cambios. Sin embargo, el desastre medioambiental todavía no ha afectado al Perito Moreno, el único glaciar del mundo que sigue creciendo.
Zona del glaciar Perito Moreno
Su avance sólo de detiene una vez cada cuatro años, cuando el paredón congelado se rompe estrépito. Sus bloques helados cambian de tonalidad según la luz del día y resplandecen como si fueran de enromes piedras preciosas de una belleza hipnotizada, que se queda grabada en el alma. Un tesoro que podría verse amenazado si no se invierte la tendencia del efecto invernadero.
LA RUTA 40
La Ruta 40 es una emblemática vía de comunicación que conecta Argentina de norte a sur, pasando por el Calafate. En su recorrido atraviesa parajes naturales de gran valor, lagos, ríos y salares, hasta cabo Vírgenes, en el cono sur.
Cabo Vírgenes
Al cruzar el estrecho de Magallanes y frente a las azules aguas del canal de Beagle se encuentra Ushuaia, la urbe más austral del planeta.
Canal de Beagle
En los fértiles valles de esta región predominan la tundra y densos bosques subantáticos que podrían ser el escenario de un cuanto de hadas. Un paraíso para los amantes de la naturaleza.
Bosque subantártico.
Entre las cordilleras montañosas, lagos de color verde esmeralda alimentan a los ríos que desembocan en playas frecuentadas por lobos marinos.
ISLAS GALÁPAGOS: escenario para la adaptación. 22 Enero, 2008
Posted by J. G. R. in 6. Paraísos Naturales.add a comment
Las Islas Galápagos se encuentran en el Océano Pacífico a unos 1000 Km. de Ecuador. Debido a su posición justo en la línea del Ecuador, a ellas fluyen 2 corrientes marítimas: Una caliente de Panamá, en el Norte, y otra fría del Perú, en el Sur. Al unirse, se desvían hacia el océano en la misma dirección, creando un verdadero río de movimiento de agua que se aleja de la costa continental.
El archipiélago de las Galápagos ocupa una extensión de menos de 8.000 kilómetros cuadrados y está formado por un total de 55 islas e islotes de diferentes tamaños de los que tan sólo 4 están habitadas (San Cristóbal, Isabela, Floreana y Santa Cruz). Fueron tierra de nadie hasta que el 12 de febrero de 1832 se incorporaron a la República de Ecuador pero las conocidas como islas Encantadas no adquirieron su nombre actual hasta hace apenas unos años, en 1973.
IMPORTANCIA ACTUAL
Actualmente, lejos de estar olvidadas, la UNESCO las declaró en base a su exclusividad e importancia como Patrimonio Natural de la Humanidad (1978) y Reserva de la Biosfera. También son el principal parque nacional de Ecuador desde 1959, protegiendo así el 97,5% de la superficie terrestre del archipiélago. El área restante es ocupada por asentamientos humanos que ya existían al tiempo de la declaratoria. Para entonces, aproximadamente 1.000 a 2.000 personas vivían en cuatro islas. En 1972 un censo determinó que 3.488 personas vivían en Galápagos, pero en la década de 1980 este número se había incrementado notablemente a más de 20.000 habitantes.
Después de varios intentos por proteger las aguas circundantes, el 13 de marzo de 1996 se declaró la zona de Reserva Marina de las Islas Galápagos, abarcando 70,000 kilómetros cuadrados y 1,400 kilómetros de costa. En 1990 se prohibió la pesca del tiburón. En 1992, las Galápagos fueron declaradas “santuario de ballenas”. En 1985 Naciones Unidas declaró a las Islas Galápagos “Reserva de la Biosfera”. En 1989 CEDAM declaró a las Islas Galápagos “una de las siete maravillas submarinas del mundo”. En el 2007 la UNESCO declaró a las Islas Galápagos como Patrimonio de la Humanidad en riesgo medioambiental y está incluida en la Lista del Patrimonio de la Humanidad en peligro.
HISTORIA
El soriano Fray Tomás de Berlanga en 1535 por casualidad, fue el que por primera vez pisó las islas, en medio de una tormenta, en su viaje desde Panamá a Perú. A él siguieron otros marineros, piratas, balleneros y visitantes variopintos, desde personas anónimas hasta ilustres como Charles Darwin, que en 1831 fue nombrado naturalista a bordo del hermoso bergantín Beagle en un viaje que duró cinco años por ambas costas de Sudamérica, Galápagos, Tahití, Nueva Zelanda, Australia, Tasmania, isla de Keeling, Mauricio, Brasil y las Azores. Obtuvo el puesto gracias a las gestiones de su profesor de botánica en Cambridge, el reverendo John Stevens Henslow, quien le había hecho ver la importancia de las observaciones científicas detalladas, minuciosas e ininterrumpidas.
En esta inhabitadas islas del Pacífico, muy distantes de las costas de Sudamérica, se sorprendió al descubrir lagartos gigantescos, supuestamente extinguidos, desmesuradas tortugas, cangrejos descomunales, gavilanes sin malicia que se dejaban derribar de un árbol con una vara y tórtolas amistosas que se posaban sobre el hombro del perplejo Charles. Al cambiar de una isla a otra, aunque el clima y la geología no variaban, la fauna era inexplicablemente distinta. Parecía que el Creador había actuado con caprichosa e inútil versatilidad en cada uno de aquellos pequeños territorios. Sospechaba que el medio en el que se desenvuelve la vida permite, de forma implacable, sobrevivir solamente a los más aptos.
Sus observaciones geológicas sobre los arrecifes de coral fueron recogidas en varios libros. El viaje fue decisivo porque orientó definitivamente su vida y su actividad por el camino de la ciencia, como así lo demuestran sus palabras:
“Ha sido el acontecimiento más importante de mi existencia. A este viaje le debo la primera educación de mi carácter. Un verdadero entrenamiento porque tenía que dedicar la atención a diversas ramas de la historia natural y esto me obligó a mejorar y a intensificar mis facultades de observación”. (Darwin).
Aprovechando la tranquilidad y aislamiento, en Galápagos se ha desarrollado una flora y fauna exclusivas que han pervivido y evolucionado de forma diferente al resto del mundo a lo largo de los años hasta configurar un catálogo biológico sin parangón; un auténtico zoológico prehistórico al aire libre. Tal fue la impresión que causaron en el célebre científico Darwin cormoranes que no volaban, iguanas marinas, pájaros con colas diminutas, tortugas gigantes y un largo etcétera de rarezas.
Parece ser que estas islas, su flora y fauna y su vida animal, inspiraron a Darwin a escribir 27 páginas de descripciones, detalles y conclusiones tempranas acerca de las islas y constituye el principio de lo que luego se conocería como la Teoría de la Evolución que Darwin presentó en su libro El Origen de las Especies
Galápagos es diferente a todo lo que se ha visitado alguna vez en la vida. Independientemente de la experiencia ecoturística que el visitante tenga, así como del resto de destinos conocidos, Galápagos resulta diferente y muy gratificante. En ningún otro lugar en el mundo se produce una interrelación con la vida salvaje como en estas islas ecuatorianas.
Los visitantes llegan a Galápagos atraídos generalmente por la diversidad y exclusividad de la fauna que habita las islas y su fauna marina compuesta por diferentes especies de ballenas y cetáceos, tortugas o miles de lobos marinos hasta reptiles representados en importancia y número por las diferentes especies de iguanas marinas y terrestres hasta aves de todos los tamaños y colores -desde piqueros enmascarados, de patas azules o de patas rojas, albatros, gaviotas nocturnas, pájaros tropicales, pingüinos, cormoranes hasta los pinzones de Darwin, son infinidad las especies de aves marinas y terrestres que habitan el archipiélago.
En tierra firme, aguarda la mayor de sus singularidades, las gigantes tortugas que han dado nombre a las islas y que como ocurre con el resto de especies (excepto algunas aves), varían de una isla a otra. La biodiversidad es enorme y no existe una especie sin que cuente con infinidad de subespecies en las islas. La máxima expresión la protagonizan de nuevo los galápagos, que llegan a presentar incluso diferentes subespecies dentro de una misma isla. En Isabela, donde existen diferentes volcanes separados por escasa distancia son incluso diferentes subespecies las enormes tortugas que habitan las faldas de uno u otro volcán.

Bienvenidos al paraíso del ecoturismo y¡Que ustedes lo disfruten! www.turismoruralyaventura.com/…/2051.1.jpg
ESPECIES CARACTERÍSTICAS
Especies de singular importancia que habitan las islas incluyen:
La Tortuga de las Islas Galapagos (Testundinidae): Todas las tortugas que se encuentran en las islas pertenecen al grupo Geochelone elephantopus y se dividen en 14 subespecies (tres de las cuales están extintas), que se diferencian por el tamaño y la forma del caparazón así como por el cuello y las extremidades.
La Tortuga Marina Chelonia mydas (Cheloniidae): La tortuga marina verde del Pacífico es la única tortuga marina residente de las Galápagos, y desova entre los meses de diciembre a junio. Durante estos meses es posible enrolarse como voluntario en el Centro de Investigación Charles Darwin para trabajar contando los nidos y marcando los huevos.
Iguana terrestre Conolophus subcristatus. (Iguanidae): También endémicas de las islas, estas coloridas criaturas son igualmente espectaculares. A las iguanas de tierra les encanta el cactus espinoso, y se paran sobre sus patas traseras para alcanzar la flor. Tienen una lengua áspera y resistente, por lo que no necesitan sacar las espinas al cactus antes de comerlo.
Iguana marina, Amblyrhynchus cristatus (la única especie de iguana que procura su alimento en el mar).
La endémica gaviota negruzca. Larus fuliginosus.
13 especies endémicas de pinzones, de los cuales el más conocido es una especie de pájaro vampiro que se nutre de la sangre de aves enfermas y se conoce como pinzones de Darwin el cual habita en la isla más al norte del archipiélago, Marchena.
El Pingüino de Galápagos, Spheniscus mendiculus (la única especie que se ha registrado en el hemisferio norte, en la porción norte de la isla Isabela).
Una especie de cormorán no volador, Nannopterum harrisi. Aquí encontrarás el único cormorán en el mundo que no vuela. A través de los años evolucionó convirtiéndose en un gran nadador y perdiendo su capacidad para volar. Podrás ver esta ave en el lado oeste de Isabela, el tiempo y el viaje valdrán la pena cuando veas a este sorprendente torpedo en el agua.
Albatros de las Galapagos Phoebastria irrorata (Diamedeidae):Es absolutamente gracioso en el aire, y puede estar en el mar durante meses e incluso años sin tocar tierra. Pero su manera de despegar y aterrizar resulta cómica, pues los pájaros se forman en una línea como aviones en el aeropuerto esperando indicaciones de la torre de control. El cortejo de estas aves también es único; vale la pena viajar a las Galápagos en octubre, cuando esto generalmente ocurre.
Piqueros Sula nebouxii (Sulidae): de patas azules, de paras rojas y enmascarados, los piqueros se encuentran en la mayoría de las islas del archipiélago, siendo los de patas azules y los enmascarados los más comunes. Estos increíbles buzos se sumergen a profundidades de 8 metros para atrapar sus presas. Son coloridos, interesantes y divertidos de observar (especialmente durante el cortejo).
El cernícalo o gavilán de las Galápagos (Buteo galapagoensis), también endémico.
La garza enana de las Galápagos. Butorides sundevalli
Mamiferos Entre los mamíferos de las islas Galápagos se cuentan dos especies de murciélago, dos especies endémicas de ratas, y sus mamíferos más famosos: el león marino y la foca de pelo de las Galápagos. No te cansarás nunca de ver estas juguetonas y hermosas criaturas nadando en el agua y balanceándose sobre la tierra. Pero asegúrate de no tocar a las crías, ya que las madres los reconocen por el olor, y el bronceador, el desodorante o los olores humanos pueden camuflar la esencia y dejar a las criaturas sin la protección de su madre.
Bajo el mar hay un rico mundo con peces tropicales, corales, tiburones, anguilas, rayas, delfines y más.
www.fernando-ros.com/viajeg/mapa.gifwww.turismoruralyaventura.com/…/2051.1.jpg









































